Feeds:
Posts
Comments

Posts Tagged ‘amorosos’

Ha pasado un año. Caíste como caen los meteoritos al planeta, como las semillas a la tierra, con toda la fuerza que pudo generar un escalón de cinco centímetros y un trastabilleo confabulado entre tu bolsa y la distracción que movió tu centro gravitacional. ¡Malhaya!

Te vi caer muerta, puedo jurarlo. Así, sin más drama que el hecho mismo. El mundo congelado, hecho de hielo y nada, y hacia allí se dirigió tu consciencia, tu vida, y corrí como entre sueños, quiero decir, entre pesadillas anegadas de musgo, porque en un segundo estábamos dentro de una pecera de dos por tres por dos metros, en la que todo se volvió un bosque lamoso, cienoso, algoso, hierbajoso, lianoso, enredaderoso, que me impedía ir más rápido, recorrer como hubiera yo querido, los 1.5 metros que nos separaban, pero no pude.

Y solo cuando llegué a tu lado pude gritarte con más fuerza. Yo gritando dentro de una pecera de tales dimensiones ya descritas, imagínate si no habrá sonado alto, pues dicen que mi voz de trueno se escuchaba a muchos metros a la redonda.

Ojalá no olvide nunca ese momento, ¡carajo!, porque supe qué hacer entre el desespero de “traerte” de regreso de quién sabe dónde, de la manera que fuera, y si se requiere, lo repita, y ahora te lo comparto por si a mí es a quién le pasa algo similar.

No moriste, ni tu mente lo hizo, pese a los pronósticos reservados y la mirada de los galenos que te revisaban. ¡Su mirada!

Y como la primera vez que estuviste a un tris de emprender el camino sin retorno hacia caminos de muerte, te repusiste, y ahora estás aquí, renovada, a un año, justo de ese, el más siniestro de los coletazos de la vida.

Te mantienes de una pieza, con cicatrices, pero qué son si no las huellas de que has sobrevivido. ¡Salve! Eres, mujer de espíritu granítico, gracias a tu fuerza y entereza y tozudez, ESTÁS, y celebro que así sea, hasta que te toque de nuevo o me toque a mí; porque ya quedamos, así le hacemos, seguiremos juntos lo que nos quede.

Ahora recuerda, nunca lo olvides, cada mañana es un regalo, regalazo! del cosmos que te ha permitido seguir, vida mía.

Pensando en eso te escribí esto que te compartí hace unos días:

“Amanece. Abro los ojos y ya las olas de tu cabello mojan mi rostro. Los cierro de nuevo pero ya consciente, y me dejo llevar por el vaivén de tu respiración. Los ángulos de tus facciones me obligan a subirlos para posar mi mirada en tu cumbre. Allí, ‘sentado’ en tu pómulo columpio mis piernas, mientras mis dedos tocan el agua nudosa de tus ondulaciones capilares. Suspiras, a punto de despertar. Aquí estás vida mía. Te revuelves y despiertas malhumorada pero al verme observándote tú sonríes. Para mí es todo, despertarme ante la maravilla de saberte viva, mía, a mi lado. Nada, sólo eso…”

La vida puede ser un animal en cuyo lomo caminamos, como insectos rémoras, que se alimenta de nuestros sueños, nuestros planes, y nos acecha para tragarnos de una dentellada a la primera distracción, pero como siempre decimos: tú y yo juntos, quién contra nosotros.

No hay vida-bestia que pueda tragar a dos doctorantes en sobrevivencia, a dos consentidos del universo.

Un beso a la vez.

Read Full Post »

Soñé. De esos momentos guardo la suavidad de sus labios, trémulos de mí, musitando mi nombre humano.

Fauces dentadas expeliendo vaho embriagante, envolviéndome en un sopor parecido a la muerte.

Recuerdo sus ojos pulidos por la luz lunar. Yo velando su sueño, esperando desde milenios su despertar, suspirando con los movimientos de su coraza al acomodarse, haciendo a un lado, de vez en vez, las serpientes que le cubrían el rostro, para no perder detalle de sus rasgos vibrantes.

En la obscuridad mi único ojo bailaba al ritmo de las flamas de la hoguera, expectante.

Feliz de verle viva, frente a mí.

Me habían dicho que hay seres de luz que tienen un mejor sabor estando vivos que muertos, por ello, sólo esperé a que abriera los ojos, sonriera, pronunciara mi nombre y antes de abrirla en canal, me sumergí para siempre en la promesa de su sabor… así pasó…

Read Full Post »

Amo tu sonrisa amaneciendo, tu rostro de aspecto draculesco; tu rictus por las mañanas de odio al universo; tu mirada cuando pasa de asesino serial a Gaby, aquí, ahora, mi Gaby, cada que te digo entusiasta buenos días, con gesto de amor sublime y universal; amo tu pelo de Gorgona en el que podría perderme , toda la vida como minotauro en laberinto. Amo cómo me observas en tus cumpleaños, y a veces de vez en diario; amo tu historia conmigo, en otra parte, y conmigo de nuevo. Amo celebrar contigo la vida, porque estás viva, viva, viva, pues dos veces al menos, pudiste estar muerta. Amo verte morir entre mis piernas, intercambiar nuestra energía, amansarnos por vocación, sentar nuestros diablos y ponerlos a bailar con sus armas afiladas y a platicar a carcajadas; amalgamarme contigo, crear otra cosa que no existía, ni existirá, una tercera cosa que resulta de ti y de mí. Amo que lustres mis escamas y afiles mis garras, que libes mi cuerpo con ganas de abeja melipona, y me comas a mordiditas, completo, por fuera y por dentro, como las mantis. Amo que cumplas años, siempre amaré más estar contigo estos y el resto de los años que los primeros que pudieron ser naufragio. Vida mía, solo tengo que reiterarte algo que ya sabes: Sí en esta vida, sí en este plano, sí, en este planeta. Sí, siete veces siete.

Read Full Post »

Soy un bosque. Desde el espacio mi imagen domina la vista en este plantea de tonos ocres.

Zoom in y llegó a mi copa.

Luego, dando saltitos aparezco en el cuadro como una rama, poderosa, gigantesca.

Paneo veloz, súbito, y en su más lejano extremo, una hoja. Perspectiva.

Todo lo puedo percibir con cada milímetro de mi savia, con cada fragmento de mi corteza.

Llueve.

Una gota tiembla en el reverso de esa hoja, eres tú.

Frágil te aferras y yo no te quiero soltar, pero no lo logro y caes…

Me alivia saber que eres agua y volverás, tendré que esperar un tiempo antes de que regreses a mí en forma de lluvia…

Read Full Post »

Una palabra rebotaba en mi cerebro de la A a la R. Una a una las letras se hacían una cadena que se iban separando, juntándose, intercalándose, interponiéndose, intercambiándose, entrelazándose hasta formar nuevas combinaciones, algunas imposibles de describir.

Uno a uno los sonidos de esas representaciones simbólicas, que nos hemos inventado los humanos para nombrar las cosas, los sentimientos, las emociones, surcaban los mares de mis neuronas, como delfines azulosos, trasladándose hacia el torrente sanguíneo y alcanzando todas mis extremidades en segundos.

Pensarte, intuirte, imaginarte en la lejanía me hacía sentir de ese modo. Era una mañana de agosto, la primera para ser exacto.

Luego de tanto pensarlo tomé mi corazón entre mis garras, traté de abrigarlo como pude entre mis escamas, lo coloqué en mi regazo y dormí mil años.

Sabía que ese músculo te esperaría hasta que volvieras.

Y volviste…

Read Full Post »

Tengo tantas ganas… de acercarme a tu oído y decirte, quedo, que te amo, que sueño que protagonizamos sueños de esos que se conocen desde hace cientos de años a través de garabatos de tinta y papel… ganas de acariciarte con el vaho de mi urgencia en tu cuello, entre tus costillas, sobre la mitad de tu cuerpo, de besarte las serpientes que te nacen del cuero serpentil… de introducirme entre tus poros con la suavidad del agua, con la fuerza de mi voz… tengo tantas ganas de abismarme en tus iris y platicar con todas las Gabys que te habitan y decirles lo mismo que te digo ahora, pero diferente, sentando a todos mis Migueles frente a ellas, mientras hago de mi labios los filamentos de un diente de león que, llevados por el viento de tu respiración, buscan tus honduras para germinar por siempre…

Read Full Post »

Acostado, a tu lado. En medio de la noche en la que nos ha confinado esta pandemia, distraído, boca arriba, con los brazos cruzados, sobre mi pecho, en posición mortuoria, disparo besos al aire, como jugando a los fuegos artificiales, que iluminan la habitación. Es la quinta jornada con el insomnio moviéndome las manecillas del sueño. Río, feliz de ver cómo los últimos destellos de mi vaho caen sobre tu cuerpo curvoso, que se mueve al ritmo de tu respiración, así pasó…

Read Full Post »

Te desayuno como lo hacen los reyes, o Armando Manzanero, con calma, con todo el amor que tengo, con toda el hambre que te tengo, con toda la golosidad que te tengo, con todo y mis dientes y mis colmillos, y mis muelas de piraño alado; babeándote, engulléndote, regurgitándote para luego volverte a mascar y a degustar, y a tragar en partes, de cuerpo entero, con todo y pelo y sueños y taras y diablos…

Lo hago como creo que se te debe comer a ti Gorgona, a pequeñas dentelladas y lambidas extenuantes.

Así lo hago aquí, ahora, desde hace muchas vidas, en otros mundos incluso, en otras realidades.

Desde que, quizás, éramos seres mitocondriales, o entes unicelulares.

Desde que antes de que el tiempo fuera tal…. 

Read Full Post »

Parpadeo. Hurgo en la negrura.

Imagino tus ojos amorosos, al fondo de la cueva de mi consciencia.

Azorado, temeroso, esperando lo peor, los veo acercarte a mí.

Siento la tibieza de tu cuerpo que mitiga mi frío, y tirito de emoción, en medio de la noche tachonada.

Sonrío con gesto idiota, como el cavernícola desamparado que soy.

Y como él, me abrazo a tu cuerpo, aluzante, con la viveza de una fogata.

Y así, descubro como hizo ese ser bípedo, hace millones de años, por primera vez, el fuego…

El tuyo…

Read Full Post »

Alados mis pies, me llevan a ti

Aladas mis manos, me llevan a tocar tu extensión inaudita

Alados mis sueños me conducen a tu ser

Alados mis labios me llevan a degustarte

Alados mis labios me llevan a nombrarte Eterna

Alados mis ojos me llaman a mirarte tu sol y tu sombra

Alados mis oídos me exhortan a escuchar tu rumor de desierto

… Siempre tú.

Tú, mi Roma

Tú mi imperio

Tú, mi tierra

Tú mi lugar feliz

Siempre Tú…

Read Full Post »

Older Posts »